La vida nos pone muchas pruebas, algunas pasan rápido y otras cuestan un poco más. La pérdida de un ser querido es una prueba que toma más tiempo de aceptar y soltar, pero a pesar de ello, siempre llegará el momento en el cual la vida comenzará a sentirse menos pesada. 

Despedir a un ser querido siempre ha sido algo doloroso, más aún si es que la pérdida fue de manera repentina a causa del COVID -19.El duelo no tiene un tiempo determinado, todo proceso es distinto, cada persona es diferente, lo importante para continuar con nuestras vidas es aceptar la voluntad de Dios y confiar en Él. 

Por otro lado, también es necesario pasar por varios procesos, los cuales son el de negación, ira, depresión y finalmente la aceptación. El orden de este proceso depende de cada persona, pero siempre se llegará a la aceptación y es ahí cuando las aguas se tornarán en calma. 

Cuando nos resistimos a expresar nuestros sentimientos, el proceso de duelo se vuelve menos llevadero, las emociones se convierten como un vapor en medio de una olla de presión. Cada vez crece y crece más hasta que llega un momento en el que esa olla ya no aguanta y explota. 

Muchas personas han pasado por grandes tristezas y se han sentido culpables por no poder estar al lado de su ser querido en sus últimos días de vida, si es que has sentido culpa en este difícil tiempo, te alentamos a que no pierdas la esperanza en que el dolor pasará si pones en práctica los siguientes consejos para superar este tiempo:


Acepta y observa tus sentimientos: Identifica y reconoce tus emociones, es normal que sientas tristeza, tensión, ansiedad, pérdida de apetito, malestares físicos, etc. Solo no debes permitir que estas emociones se salgan de control, sé tú quien domine estos sentimientos y si necesitas ayuda, busca a algún profesional, conversa con tus familiares y lo más importante de todo, acércate más a Dios a través de la oración.


Mantente en constante comunicación: No te aísles, mantente en comunicación virtual con tus familiares y amigos, la compañía siempre te ayudará a dejar los pensamientos de lado y a estar en el presente. Mantén la comunicación y la conexión con las personas importantes en tu vida, esa será la clave para acelerar tu proceso de aceptación. Recuerda que eres amado y hay mucha gente que te quiere ver bien.


Date tiempo: El tiempo es clave para superar el duelo. Cada persona tiene diferentes tiempos para procesar y finalmente aceptar este difícil momento, por eso debes tener paciencia a tu ritmo, solo Dios nos hará entender que esa persona ya no está y que la vida sigue.


Recuerda que la vida continúa: Cuando te sientas desmotivado, sin ganas de trabajar y cumplir la rutina diaria, recuerda que que tu ser querido siempre quiso lo mejor para ti y le dará paz y alegría saber que sigues con tu vida a pesar de su ausencia. El amor va más allá de la muerte, y debemos confiar en que al final, todos nos volveremos a encontrar con nuestros seres queridos y disfrutaremos de la gracia del Señor.


Apoya a tus familiares: Recuerda que tu familia también está pasando por este difícil momento y también necesita nuestra compañía. Cuando apoyamos a los nuestros, tendemos a sentirnos mejor, al igual que ellos. Al pasar tiempo en familia podrás recordar los momentos felices con esa persona y aquellas anécdotas que quedarán para siempre.


Los tiempos difíciles son cuando tú debes acercarte más a Dios, Él quiere saber de ti (Hebreos 9:19).

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